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Protagonistas Masculinos
Llevo días y días queriendo escribir esta entrada... jajaja una u otra situación me ha hecho cortar al pobre muso de raiz..
pero bueno...
¿Que es lo que mas gusta en un prota, claro en un libro?
Depende de los gustos de cada quien no es así .. pues los míos no son tantos y todos tienen puntos comparativos....
no se creen dignos de amor
son los que mas recuerdo, aun después de que hace dos o tres años me leí el libro..
cuando caen lo hacen a lo grueso al enamorarse de su media naranja...
o es que tienen algún impedimento ya sea físico o de una terrible quemadura..
ocultan un oscuro secreto...
o simplemente son tan neardentales porque fueron criados, traicionados o vea que saber...
jajajja que puedo decir esos personajes para mi son entrañables...y aquí esta una lista con algunos ejemplos..
Lucila Gamero de Medina
Blanca Olmedo
Gustavo Moreno... mi primer amor a un protagonista... es sencillamente encantador este joven... y al final lo que hace por su amada.... es... bueno debo decir que cada vez que lo leo lloro como una magdalena..
me se el final de memoria y aun asi no puedo evitar las lagrimas...
Sarah McCarty
Promesas que unen...
Asa MacIntyre, lo que comienza con una transacción de negocios termina por supuesto en una historia de amor... me gusta este pistolero pues termina encontrando mas de lo que planeo...o simplemente deseaba
Hanna Howell
La bella de su bestia
Thayer Saiturn, este tipo grandote, pelirrojo, lleno de cicatrices y ademas peludo.. no esperaba terminar casado con una adorable y encantadora dama...
el para mi es algo alocado en su forma de ser,, pero siempre que puedo lo he leído...
Mary Jo Putney
La Bestia Negra de Belletere
James Markland, barón de Falconer, creo que este prota me enamoro desde las primera lineas.. es sensible y ama apasionadamente a Ariel que termina casándose con ella y le da la oportunidad de vivir la vida que ella desea...
un clásico al estilo la Bella y la Bestia....
Lynday Sands
Calamitosa Clarissa
Adrian Montfort, el conde de Mowbray, es un clásico el tipo sufre de todo lo indecible cuando esta en compañía de Clarissa... pero es que esta chica le pasan cada de cosas divertidas de no creer...
LA Perfecta ESposa
Paen Gerville, me encanta el pobre quiere casar con una mujer que tenga bastante carne en los huesos y un busto en el que apoyar la cabeza,, la pasada del vestido de novia Avelyn es original y no puedes parar de reir..
creo que la parte mas memorable es cuando al fin de pues de tantos accidentes, (el mas grave cuando Paen termina con las manos quemadas), consuman el matrimonio y son observados por varias personas desde el patio del castillo...
Katie MacAlister
Nobles Intenciones
Noble Britton este es otro sufrido protagonista....Gillian es una calamitosa.. todo en esta novela te invita a pasar un buen rato con las locuras, de esta pareja...
J.R.Ward
Amante Despierto
Zsadist creo que es el hermano mas amado de todos... y uno de mis favoritos claro...
el tiene todo el tipo del protagonista que a cualquier mujer le encanta, es duro, duro y duro jajajajajjaa... pero es un amor...
Lydia Joyce
El velo de la noche
Byron Stratford, Duque de Raeburn, al principio ni idea porque el decide el auto exilio pero una vez que lo conoces no puedes dejar de sentir una inclinación hacia el..
cuando hace lo que nunca esperas,, yo llore debo decir... y lo he leído en varias ocasiones...
Cheryl St. John
La mujer de su hermano
Noah Cutter, simplemente no puedes dejar de amar a este cowboy que vivi una vida de recluso, porque piensa que por sus lesiones nadie puede amarlo...
Katherine ve mas alla de todo la hosquedad del hombre,, y se enamora de el,
Charlotte Featherstone
Pecador
Matthew, el conde de Wallingford, lo llegas a amar tanto como a odiar en algunas ocasiones, por las decisiones que se ve obligado a tomar..
puedo decir sin temor a nada que llore como una condenad con este libro...porque bueno el final es algo inesperado.. y después de topas...... si no lo has leído no te arruinare la sorpresa...
pero al final como siempre el amor es la dicha suprema.. para dos almas distintas..
Una Pequeña Lectura
Hace Días como no tenia nada que hacer,, o sea estaba terriblemente y condenadamente aburrida,,
encontré este pequeño relato que lo utilice para un concurso..
este fue en parte mi inspiración para El Camino Hacia su Lobo.. ya que los personajes los amonto Gustavo en mis pensamientos, solo les termine de dar forma...
La Luna Plateada
Podía recordar muy bien cuando fue la primera vez que vio ese paisaje….
Las aguas tranquilas del lago, la luz de la luna reflejada en la su superficie,
el viento meciendo la copa de los arboles susurrando entre cada rincón de entre
los arbustos.
Pero el miedo había estaba presente como para disfrutar la vista
tranquila que ahora contemplaba.
Pero no tuvo tiempo de defenderse el pequeño frasco de gas pimienta que
llevaba constantemente en su bolso le fue prácticamente de ninguna ayuda pues
al sentirse inmovilizada y arrastrada no tuvo ni la menor posibilidad ante su
agresor, el agotamiento físico y mental al que había estado sometida durante
meses paso finalmente factura para hacerla caer en la inconsciencia.
Quería captar todo el movimiento a su alrededor, el sonido de los animales
nocturnos o algún otro indicativo que el dijera donde se encontraba, el miedo
era opresivo sus manos temblaban por la incertidumbre de haberse despertado de
lo que bien podría haber sido una horrible pesadilla, pero era la pura y amarga
verdad.
Recuerdos vagos, imágenes distorsionadas de la verdad de un pasado y un
presente que parecían no tener lógica, golpeaban a su cansada mente pero la angustia estaba ahí así como la incertidumbre,
las lágrimas habían cesado pero sus ojos
se sentían hinchados y sensibles, su
boca estaba reseca por la tensión de querer gritar por ser nuevamente una víctima.
La recamara donde se había despertado era reconfortante una gran cama
dominaba el espacio, muebles grandes y cómodos estaban situados cerca de una
chimenea, el fuego había sido encendido calentado de una forma agradable el
ambiente, había tres puertas diferentes que supuso eran el baño algún closet y
la entrada. La decoración austera declaraba fuerte y claro de un habitante
masculino.
Oh Dios… no
puedo recordar eso duele todavía, hazme olvidarlo…
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de la puerta siendo
abierta muy despacio, la luz del corredor lastimo sus ojos por el repentino
movimiento de querer observar visitante. Un gemido muy suave escapo de su
garganta antes de recostarse nuevamente entre las almohadas.
-Lo
siento, pensé que seguirías dormida – dijo el hombre acercándose a la cama y
depositando una bandeja en una de las mesitas de noche.
Su voz era calmada ronca, suave.
-¿Quieres
que te ayude a sentarte? - ella solamente pudo asentir muy suavemente no estaba
lista aun para abrir los ojos. No todavía.
Su cercanía calma sus agitados nervios,
su corazón le decía que él no le aria daño pero su cabeza proclamaba lo
contrario. Podía sentir el calor de su mirada recorriendo el contorno de su
rostro, deslizarse por su cuerpo cubierto por el cobertor, sus manos
entrelazadas para que no notaran el leve temblor que todavía agitaba su cuerpo.
-Abre
los ojos – solicito el muy despacio.
Ella los abrió lentamente hasta acostumbrarse nuevamente al apenas
resplandor de la luna que se filtraba por las ventanas y del fuego en la
chimenea. El se encontraba parado al pie de la cama ella recorrió su cuerpo lentamente
lo que más se destacaba era su gran estatura, la camisa cubría su amplio pecho,
hombros anchos, brazos musculosos, estrechas caderas, sus piernas también
musculosas estaba enfundadas en una jeans apretados, estaba vestido de negro de
los pies a la cabeza. Su cara todo ángulos cuadrados, pómulos altos, una nariz
que combinaba a la perfección con sus
rasgos, el pelo largo negro que caía hasta los hombros liso y
completamente negro, sus ojos eran de un gris oscuro pero había algo extraño en
esos ojos a veces parecían a los de un gato.
Había servido un vaso con agua, así que aparto su mirada, la garganta le
ardía así que calmo su sed tomando unos tragos muy despacio hasta que sintió
como el liquido refrescaba y aliviaba su malestar, un gemido de placer escapo
de su pecho, sentía que el continuaba observándola. Llego el momento de
enfrentarse a ese extraño.
-¿Quién
eres? - su voz sonó rasposa por el esfuerzo de preguntar.
Una sonrisa lenta y seductora curvo su boca.
-Mi
nombre es Sebastián Larson – unos dientes completamente blancos asomaron por
sus labios - y tu mi querida eres Julie
Baker.
No se asombro al saber que sabia su nombre mucha gente la conocía así
que no se sintió amenazada.
-¿Qué
hago aquí?
-Tu
sabes porque estás aquí – respondió siempre calmado, acercándose muy despacio
se sentó a la orilla de la cama.
Su presencia lejos de atemorizarla la hizo sentir segura. Levanto una de
sus manos y uno de sus dedos toco la punta de su nariz, el contorno de sus
mejillas, subiendo a sus cejas, haciendo un recorrido lento hasta llegar a su
boca.
Era un toque delicado, con la intensión de calmarla, el dedo bajo hasta
su barbilla, hizo el recorrido por su garganta, su toque era como una braza
ardiente su piel quemaba y ardía, su dedo travieso siguió con el recorrido por
la clavícula, hasta llegar al valle de sus senos, ahí se detuvo.
-Dime
sientes repulsión de mi toque – ella no había apartado ni un momento sus ojos
de los de él. Solo pudo negar con un suave movimiento de cabeza.
El parecía satisfecho con su respuesta y siguió por uno de sus senos
hasta llegar a su pezón que están doloridos
en punta, por sobre la colcha lo acaricio haciendo círculos, un dolor
fuerte se apodero de su bajo vientre, podía sentir la excitación recorrer su
cuerpo, por un simple toque.
Todo su cuerpo ardía por tan mínima caricia, la frescura de las sabanas
sobre su piel desnuda era refrescante. Sus
manos estaban cerradas que sus uñas lastimaban su carne por la tensión de su cuerpo no podía ser que
estuviera sintiéndose excitada por un simple toque.
-Tu
cuerpo me reconoce – siguió el- somos el uno para el otro, tu eres mi
compañera, la que cargara mi cachorros y liderara conmigo a la manada.
Esas palabras debieron asustarla pero las aceptaba como verdaderas. Su
corazón reconoció la verdad. Ellos se pertenecían eran dos mitades para
pertenecer a un todo, no cuestiono la declaración pues ella era realmente su
compañera.
El se levanto despacio y muy lentamente fue sacándose la camiseta por
encima de su cabeza, ella observaba los movimientos de sus músculos, de ahí sus
manos estaban sobre la hebilla de sus jeans, soltando los botones, los bajo muy
lentamente hasta quedar completa y gloriosamente desnudo. Un bello negro cubría
desde su pecho hasta su ingle de donde asomaba un miembro grande y grueso en
todo su esplendor.
Ella volvió a recorrer muy lentamente su cuerpo deteniéndose para
observarlo muy detenidamente, sus ojos había adquirido un matiz casi negro y el
hambre estaba ahí cruda. Trago saliva y
ordeno a sus manos moverse, muy lentamente fue destapando su cuerpo para
que el pudiera observarlo.
Sabía lo que estaba viendo ella lo hacía cada mañana al levantarse, un
cuerpo menudo con un pechos llenos coronados con pezones color rosa, cabello
castaño que le caía a media espalda rizado, abdomen plano, cintura estrecha,
piernas largas y bien torneadas con marcas rojizas algunas profundas, otras
solo eran superficiales, el bello entre sus piernas era más claro. Sus ojos
eran de un verde claro, bordeado de pestañas negras que parecían que usara
delineador.
Levanto su rostro para observarlo pero el hambre seguía allí no había
desaparecido al ver parte de sus cicatrices, el se acerco nuevamente levantando
su rostro hasta encontrase con sus ojos.
-No
debes sentirte avergonzada enfrente de mí – y pudo ver que lo decía en serio-
para mi tu eres hermosa. Y eres Mía.
Su declaración solo la hizo estremecer completamente. Eso lo hizo
sonreír.
Se deslizo a la cama quedando apoyado en sobre un codo, ella se acerco a
él hasta que sus labios se unieron en un beso tímido que fue subiendo en
intensidad hasta que su lengua se abrió paso a la suya, en un ritmo lento al
principio.
Sus manos se exploraron, cada centímetro de sus cuerpos, al separar sus
bocas buscando aire el depósito besos en sus ojos, nariz, pómulos, chupo los
lóbulos de sus orejas, con la lengua recorrió su garganta el mismo camino que
había hecho con su dedo.
Al llegar a sus pechos sus pezones dolían pro la necesidad de sentir su
boca, soplo uno y después el otro poniéndolos aun más duros, moviéndose muy
despacio su boca lamio uno mientras que una de sus manos hacia un viaje a hasta
su entrepierna.
Acariciando los rizos hasta alcanzar los labios de su vagina que ya
estaban llenos del roció de su excitación, acaricio despacio adentrándose hasta
su clítoris para acariciarlo hasta que unos suaves gemidos salieron de su
garganta.
El chupaba sus pezones alternándolos con caricias, ella podía sentir su
orgasmo cerca entre sus caricias los besos prolongados estaba a punto de subir
a la cima del placer total.
Podía sentir su miembro acariciando su cadera, sus manos estaban
enredadas en sus cabellos, las caricias eran cada vez más fuertes, hasta que
luces de colores estaban estallando detrás de sus parpados y la tensión se
apodero de su cuerpo. La liberación fuer una ola de placer y calor, la
transpiración cubrió su cuerpo, el martilleo de su corazón se acelero a mas de mil
por hora.
Con movimientos rápidos abrió más sus piernas, todavía estaba en lo alto
de su orgasmo cuando lo sintió entrando en ella.
-Lo
siento mi corazón pero no puedo esperar más – con movimientos suaves fue
entrando, lo sentía llenarle con cada empuje de su cadera.
Su boca descendió a la suya para un beso lento y sensual mientras seguía
entrando cada vez despacio. Fue un placer intenso el ser seducida de esa
manera, sus caderas encontraron un ritmo lento, para los pocos minutos acelerar
el ritmo. Gemidos, besos, sus manos recorriendo el pecho, la espalda,
acariciando hasta llegar a su redondeando trasero tratando de tenerlo más
cerca, sus piernas rodearon sus caderas y la penetración se hizo más
profunda.
-Dime
que eres mía –demando – nunca te apartaras de mi lado. Dímelo – ordeno.
-Si soy
tuya para siempre, nadie nos separara.
Sus movientes se hicieron más rápidos y constantes.
-Mía,
mía – seguía diciendo como un mantra.
Hasta que con una última estocada ella llego al orgasmo, sintiendo
estallar mis sensaciones en su cuerpo sintiendo el miembro si era posible mas
hinchado y grueso su liberación llego unos minutos después.
Así pasaron la noche entre acurrucados hablaron de todo un poco entre risas y haciendo el amor. Hasta quedar
saciados.
El aullido del lobo cerca de la casa le anuncio que su amado estaba a
punto de llegar. El pequeño cachorro en
su vientre se movía cada vez que escuchaba el aullido de su padre.
Habían llevado a los jóvenes a su primera salida de caza, habían estado
fuera por tres semanas.
Ella solo sonrió y acaricio su vientre abultado, tenía 8 meses de
embarazo, se sentía cansada, había sido un día particularmente agitado los
miembros de la manada se acercaban mucho a visitarla en estos últimos mese ya
sea en grupos o individualmente para asegurarse que ella y su pequeño Luke de 3
años se encontraban bien.
Los cuatro años pasados fueron de
cambio y adaptación, pero tenía a su Sebastián para enseñarle lo que era el
amor, le dio una familia, aprendió de la unión en la manada.
Lo ama mas allá de las palabras,
él le regalo su corazón y una confianza que había desaparecido.
La amo con paciencia, curándola con sus atenciones, y sanándola con sus
acciones, le enseño dicha que la vida puede regalarnos.
Ayer estaba Aburrida
Que les parece La nueva Cara jajjjajjaa. jugué con muchas, muchas posibilidades . y este fue el resultado que me gusto mas...
tengo dos historias en Stand By pero no me he sentidos con muchos ánimos de hacer nada..
este calor de los mil demonios que esta haciendo me tiene por la calle de la amargura...
ademas que se me ocurrió la genialisima idea de bañar a mi pobre Bibi y en mal caso a los Gatos jodidos...
Bueno un Fuerte abrazo
Mi Muso
no encontré como se llama el chico sexy de la foto.. pero de que esta bueno el condenado...No lo pongo en tela de duda..
pero a mi caprichoso compañero de inventiva.. tenia que mostrarles mas o menos como lo visualizo...
así que lo Bautice con el primer personaje masculino del que me enamore en un Libro..
El Camino Hacia su Lobo
Una Historia Homoerotica en la que he estado trabajando . este solo es una pequeña muestra... si quieren todo el libro les dejare un link de descarga..
Solo pido que respeten mi obra...
un fuerte abrazo
Mike acomodo su cuerpo junto al más pequeño que ocupaba la
mitad de su gran cama, Gabrielle se movía
demasiado intranquila entre sueños pero sin despertarse, llevo su mano libre hasta
las criaturas que despiertas, estaban causando
un gran alboroto en el vientre materno. Se sentía tan bien sentir los movimientos
de esas pequeñas vidas que crecían acobijadas en el cuerpo de su madre.
Su llegada a casa más tarde de lo prometido, tendría serias
consecuencias para él, estaba tan seguro, como que por la mañana tendría un
moretón cerca de su ojo izquierdo, pero la salida con sus amigos a un bar de
ambiente, se descontrolo de una forma
que no había podido proveer, el hombre con quien planeaba pasar la noche
resulto ser un psicópata. Fuera pasivo o no los hombres no podían amedrentarlo,
el podía ser más pequeño que algunos de sus antiguos amantes, quien se
imaginaria que pese a su estatura media no podía patear culos, cuando
pretendían abusar de él, sus nudillos demostraban
lo fuerte que había pelado.
Gabriela se volvería una fiera, él lo esperaba, en cuanto
se despertara, y lo viera pondría el grito en el cielo, el embarazo parecía tenerla en unos estados de
ánimos variables. En cuanto se convertía en una gata rabiosa, se iba hacia el
extremo de la sensiblería.
Rogaba sinceramente que
por la mañana despertara en su lado mimoso. Tenían que salir temprano si
querían llegar a tiempo a coger el autobús, que los llevaría hacia el retiro
que la empresa tenía reservado para los empleados y sus familias.
Con un bostezo se acomodo contra ella y se durmió.
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HomoErotica
Su Deseo De Amor - Capitulo 2 Segunda Parte
Aidan lo observo por un instante, Alex había cambiado mucho desde su accidente, el libertino alegre y despreocupado de antaño desapareció desde la muerte de su hermano, y el duque que estaba frente a él. Las responsabilidades lo habían convertido el alguien que no conocía.
Pero tendría que convérselo a salir, sino tendría que salir huyendo para no quedar encerrado en sus habitaciones, como un condenado a muerte.
Su madre se saldría con la suya como solía ocurrir casi siempre.
El tampoco está muy dispuesto en conocer a ese dechado de virtudes que su madre quería que conociera, pero esta vez no tendría otra opción que aceptar, solo para salir del aburrimiento en el que se encontraba últimamente.
Pues solo de pensar en todas esas jovencitas casaderas y sus madres en ese juego de caza, le producían escalofríos.
No estaba en busca de una esposa, y mucho menos pensar en responsabilidades, además tenía que buscar una próxima amante y….
Unas voces en el vestíbulo anunciaron la llegada de varias personas.
-Bannes se encuentra el duque fuera de su cama o tendremos el privilegió de despertarlo a horas tan tempranas - la voz inconfundible de Lady Everleigh.
Aidan y Alex se observaron por un momento eso significaba que las matronas del clan Dare, estaban en plena formación.
La voz apagada de Bannes fue que esperaran en el salón verde mientras buscaba al duque y al vizconde.
Un toque en a la puerta confirmo la llegada de Bannes. Se aclaro la garganta.
―Lady Everleigh, Lady Blanc, Lady Sinclair, Lady Thorn y la señora Merton –mirando significativamente a Aidan- lo esperan en el salon verde su Gracia.
–Gracias Bannes.
―No hay escapatoria posible tenemos que hacer un solo frente.
―Creo que me quedare en la biblioteca a disfrutar de tu buen vino primo –Aelxander observo a Aidan relajarse pero no lo dejaría salirse con la suya– sabes lo que dirán si saben que tu estas aquí también.
Sabía que estaba pareciendo un niño quien tiene que enfrentarse a su institutriz por una jugarreta pero no pensaba entrar solo a que le dieran el discurso de siempre.
―Está bien tu ganas.
Iban por el pasillo como dos delincuentes a quienes les espera la horca.
Al acercase al salón verde podían escuchar la charla animada que mantenían las mujeres mayores, y como siempre era sobre cotilleos. Sus tias Henrietta Lady Everleigh, Agnes Lady Blanc, Dorothea Lady Thorn todas ella hermanas de su madre y la señora Alice Merton acompañante de su tía Henrietta. Solo la tía Lauren Lady Sinclair que era de su lado paterno.
―Buenos días señoras –saludo a las mujeres mayores.
Todas lo observaron desde sus botas llenas de polvo por la cabalgata matinal, hasta su despeinada cabellera, sus rostros reflejaban tranquilidad. Después le toco el turno a Aidan, pero ellas no se veían tan complacidas ahora, tenían los entrecejos arrugados.
―Vaya nos ahorraron un viaje para visitarlos a los dos, ahora podemos hablar más tranquilamente – Lady Agnes sostenía una delicada taza en su mano observándoles como quien mira un nuevo espécimen.
―Hemos elegidos las candidatas más apropiadas para que puedas sentar cabeza Alexander – Lady Henrietta se miraba muy complacida por darle esa noticia… en particular – y para ti también Aidan.
―Ya va siendo tiempo de que los dos den los herederos para sus respectivos títulos –ahora era el turno de Tia Lauren y ella se miraba demasiado complacida tal vez por el hecho de ver que su hijo no se salvaría de la reprimenda– estamos muy preocupadas por ustedes.
― Desde la muerte de tu hermano Alexander, tienes más responsabilidad que antes, no quiero ni pensar que pasaría si tu titulo pasara a ese hermano tuyo tan pequeño y que tu madrastra controladora, ya ni sé cómo llamarlo – Lady Henrietta parecía muy decida.
Alexander observo la reacción de Adrian. Si esta vez no tendrían mucha escapatoria habían trazado un plan estaban preparadas para ejecutarlo.
―Agradezco su preocupación pero no veo porque tendría que preocuparme por una esposa, además tengo muchas obligaciones pendientes por los momentos como para asistir a tanto eventos sociales –tenía que dejarles las cosas en claro no estaba dispuesto a ser manipulado y menos por el asunto de una esposa, no después de su ultimo fracaso– podrían buscar a alguien mas para servirle de casamenteras.
Todas lo observaron y sabían porque no quería una esposa, pero no parecieron particularmente dispuestas a dejar el tema.
―No te preocupes por esas pequeñas cosas, nosotras arreglaremos los encuentros para que conozcas a las candidatas adecuadas –Lady Lauren parecía particularmente complacida– también espero que Aidan te haya mencionado la pequeña reunión a la que quiero que nos acompañes.
―Lo estoy pensado.
―¿Qué es lo que hay que pensar? –no parecía muy complacida –no es nada especial, solo quiero que salgas un poco.
―Bueno pero es el deber de los dos, ahora nos retiramos tenemos que hacer unas visitas –ellas parecían extrañas sin duda habían ya un plan en marcha– piensa en lo que te hemos hablado.
Salieron de la sala como habían entrado entre conversaciones, susurros y miraditas.
―A qué crees que vinieron exactamente –Adrian observo la puerta cerrada– sabes me pareció una actitud muy extraña que solo se concentraran en ti conmigo en la habitación.
―Si –no sabía que mas decir. Había algo que lo incomodaba de esa visita.
―voy a entrenar, ¿Vienes conmigo?
―No ve tu tengo que esperar a mis abogados.
―Te veo mañana entonces –dijo en forma de despido Aidan.
Ya no sabía que pensar, querían volverlo loco con la visita, de eso estaba seguro, así que se dirigió al estudio para revisar los libros de cuentas.
Estaba a media tarde reunido con sus abogados cuando se escucharon ruidos por el pasillo de su despacho. Y rápidamente la puerta fue abierta.
―Vaya estas aquí –Lilah Templeton duquesa viuda de St. John´s, se encontraba en la entrada de su despacho, mirándolo desdeñosa– pensé que estarías como siempre refugiado en el castillo ese ruinoso que tanto te gusta.
―Buenas tardes Duquesa, un placer volver a verla –lo dijo con todo el sarcasmo que fue capaz– me alegra que llegara con bien.
Ella le observo sin reconocerlo, o más bien dicho le observo por sobre su hombro, no le miraba directamente a la cara.
―Si. bueno gracias –espero a que ella continuara hablando, ya sabía lo que le pediría– hay escogimos la fecha de presentación de Millicent.
―Pide que envíen las facturas a Simon –quería hacerla rabiar– si eso es todo, tengo otros asuntos que requieren mi inmediata atención.
Solo hizo un corto saludo y cerró la puerta. Pero no si antes, mostrar el desagrado de ser despachada de esa manera brusca como si fuera la peor de las sirvientas.
¡¡¡¡¡Hola!!!!!!
después de algun tiempo vuelvo a retomar una de mis historias la otra la estoy modificando... por eso me he tardado mi poquito ademas todabia tengo resaca despues de la celebracion de mi cumpleaños jajajajjaa
espero lo disfruten.
como hoy es mi cumpleaños
Te invit@ a festejarlos!!!!! Porque Hoy es un día especial
Con muchos regalos de por medio
Deseas tomarte una copa de vino
o preferirías un refresco
Ahora juguemos a reventar los globos
Después de despertarnos el apetito te gustaría comer una deliciosa comida
preparada especialmente para este día
ahora a bajar esa rica comidita con un baile lento
llego la hora de algo endulzarnos el dia!!
Gracia por venir a mi fiesta!!! espero te hayas divertido!!!!
y te espero nuevamente en mi casita
Hola!!!
Bueno después de un tiempo ausente vuelvo a retomar las historias,, así que tenganme algo de paciencia jajajajajjaa,,,,
espero que les guste, este nuevo capitulo y gracias por sus palabras....
Florcita
espero que les guste, este nuevo capitulo y gracias por sus palabras....
Florcita
Su Deseo De Amor - Capitulo 2 Primera Parte
Los baúles conteniendo la ropa que había heredada habían llegado exactamente esa mañana, aunque había hablado con el abogado los últimos dos días todavía había muchas cosas que debían arreglarse y tardaría un poco más de tiempo, también consulto con ella si la ropa había sido de su agrada.
Claro que lo habían sido, pero eran 3 baúles llenos de ropa por increíble que pudiera parecerle esas prendas le quedaban como guantes, le hacían parecer más esbelta, habían zapatillas, botines, medias, ligas, combinaciones, ropa de diversos estilos, vestidos de noche, trajes de montar, capas, guantes, horquillas, lazos. Tantos colores, tantos tipos diferentes de tela.
Pero lo que a ella le gusto fue uno confeccionado en satén color burdeos, el escote no era amplio pero si esa delicado con un fajín justo debajo de los senos, con una capa haciendo juego y ese decidió debía usar. Saco las joyas que pensó que deberían combinar con el vestido pero solo eligió un collar escalonado con un rubí pequeño en el medio, unos pendientes y una esclava a juego. Le parecía bien que el joyero quedara acomodado en el baúl. Coloco todo sobre la cama todo lo que debía servirle.
Llego la hora de prepararse para el baile, había tomado una ducha, se puso la camisola, y lo que supuso seria la ropa interior, arreglo su pelo con las horquillas en un moño alto, dejando que algunos mechones cayeran flojos por su espalda, y frente. Era una suerte que acostumbrara a dejarse crecer el cabello y fuera ondulado no necesitaba pinzas para hacer sus rizos.
Miro la carta de su tía, no pensó solo la tomo y la metió en el bolsito que colgaba de su mano.
Salió del dormitorio hacia las escaleras la señora Adele le esperaba en el vestíbulo, al verla sonrió y mostro su aprobación por la elección del vestido.
Una sorpresa más le espera en la puerta de la casa, se quedo sorprenda con el magnífico carruaje que la llevaría al baile, pintado de color negro con toques de dorado. Los caballos negros parecían gemelos idénticos, pues al frente de sus cabezas había una mancha blanca exactamente igual.
El cochero le pareció familiar pero su mirada se dirigió nuevamente a su transporte para esa noche, estaba en un sueño con ese hermoso carruaje para su uso. Se despidió de la señora Adele, y con al ayudad del cochero subió al mismo.
Se sentía en el cielo por el lujo del interior, colores claros y asientos acojinados, las cortinas de un color bueno no sabría decir exactamente la luz de una lamparita apenas alumbra para observarlo todo, el movimiento del carruaje había sido diferente del paseo que había dado en un coche abierto como en su primer viaje.
Pero algo raro ocurría, sintió de inmediato que el coche iba ganando velocidad y se movía de un lado a otro, se sintió bastante asustada y trato de agarrarse a las correas que colgaban de los lados de las ventanas, pero aun así el movimiento era demasiado brusco para permanecer en su sitio, del miedo su garganta se cerró, sus pensamientos eran cada vez mas frenéticos y si el tipo quería secuestrarla por el dinero que no tenia aun o peor aun perdería su virginidad en una violación debiera haber solucionado el dilema hacía mucho tiempo.
La lamparita se apago por el viento entrando por las ventanas, unas sacudidas violentas sintió un dolor fuerte en la cabeza, de ahí no sintió nada más.
Alexander Templeton Duque de St. John´s cabalgaba por el sendero del St. James Park, era todavía muy temprano para encontrar a cualquier persona por ese lado del camino, tenía muchas cosas en que pensar y no había dormido nada desde que llego el día anterior, había regreso del viaje largo por el continente. Así que cuando tuvo una oportunidad ensillo a su semental storm y partió para despejar su cabeza.
No podía borrar las imágenes de sus pesadillas constantes pero anoche fueron peores que otras veces, sentía el olor del humo impregnado en su ropa, y el recuerdo de las llamas abrasando su cuerpo en especial en sus brazos, manos y…. Apretando más fuerte las riendas del caballo, siguió el camino sin contemplar las flores ni el constante canto de los pájaros.
Había muchos asuntos que reclamaban su completa atención, entre ellas que debía casarse y proporcionar al ducado el tan esperado heredero después de la muerte de su hermano mayor. Desde de su accidente pensó que había dejado atrás todo lo concerniente al asunto, pues Daniel había contraído matrimonio 5 meses antes del accidente que terminara con su vida y la de su esposa.
Alex no había tenido una relación seria con ninguna mujer desde hace 5 años, solo había tenido una sucesión muy pobre de amantes, cuando antes había tenido a todas queriendo compartir su lecho. Todas habían sido unas arpías avariciosas que estaban bien detrás de su fortuna personal o el reconocimiento de haber tenido al amante más apetecible del momento. Ahora solo querían comprobar si su reputación era la de antaño.
Pero sus elucubraciones fueron interrumpidas por la risa de una mujer, eso sí le pareció extraño, desmonto a Storm y lo dejo que fuera a pastar mientras iba a investigar el sonido que había interrumpido la concentración de sus pensamientos.
Al acercarse a un claro observo a una joven corriendo detrás de un pequeño cachorro, el animal se detenía contento por tener la atención requerida, meneando la cola hasta que ella se acercaba y después seguía su carrera. Ella estaba divertida en su juego hasta que el aire hizo volar el sombreo que había estado sosteniendo, corrió tras el hasta que pudo darle alcance.
Era una muchacha bastante bonita, su cuerpo curvilíneo tenía las proporciones correctas, de ojos castaños, un pelo del mismo color y una piel blanca como de alabastro, su cabello suelta caía en cascadas hasta unas caderas redondeadas, tenía ganas de acercarse a ella pero sabía que en cuanto lo viera ella se intimidaría con su sola presencia.
Siguió jugando con el cachorro, a los pocos minutos llego una sirvienta y se llevo a la joven quien no parecía muy contenta de verse privada de su juego. Así que resignada llamo al cachorro y se fue detrás de la muchacha.
El observo la partida de la joven, deseando haber podido acercarse a ella. Hacía mucho que no escuchaba la risa sincera de ninguna mujer, había tenido unas locas ideas. Sería mejor volver y enfrentar las tareas que el día le tenía preparado.
Pero aun así todas las mañanas durante las siguientes dos semanas visitaba el parque para poder ver a la joven, daba gracias al cielo que ella no había notado su presencia en todo ese tiempo. Le gustaba verla correr, reírse, le hacía sentirse relajado.
Pero ella ya no regreso al parque, durante los siguientes 4 días regreso con la esperanza de verla nuevamente. Después del quinto día no regreso.
Así que regreso a su casa un poco frustrado de haber hecho el viaje para nada, en la puerta de la entrada le estaba esperando Bannes su mayordomo, hizo que uno de los lacayos se llevara caballo, recogió su sombrero y capa. Se aclaro la garganta.
-Su Gracia el Vizconde de Sinclair lo espera en la biblioteca.
-Gracias Bannes puedes mandarnos algo de comer.
-Si su Gracia.
Pero no podía creerlo Aidan estaba en su casa, debería de haber llegado hace algunos días pues la última vez que hablaron hace algunos meses atrás el debería estar en Roma. Abrió la puerta de la biblioteca sin hacer sonido alguno.
Aidan se encontraba sentada en una de las sillas frente a la chimenea, estaba demacrado su pelo alborotado como si lo hubiera estado peinando con los dedos muy recientemente, pero aun así sus ropas estaban impecables como siempre, debió haber ido caminando después de todo su casa no estaba muy lejos de la suya.
-Vaya debe ser algo importante si te tengo aquí en mi biblioteca tan temprano en la mañana.
Su primo dio un respingo que casi hizo que se callera de la silla, el muy sinvergüenza simplemente se encogió de hombros levantándose.
-Tenía ganas de ver a un amigo de verdad. – esa fue su única explicación.
-Bueno me alegra mucho ser ese amigo tan especial para ti.
Eso consiguió que su primo despejara esa cara de mártir que había notado .
- Vine para invitarte de parte de mi madre a que nos acompañes a una pequeña reunión.
-No – su sonrisa desapareció después de observar a la única persona a parte de su tía Lauren a quien más le importaba en el mundo.
-Sabía que dirías eso – con un suspiro cansada regreso y se acomodo frente al fuego – pero aun así madre espera que asistas, sino lo hacer ella misma vendrá a sacarte de este encierro auto impuesto de monje en el que estas – le dirigió una mirada al que el solo contesto levantando las manos – esas fueron sus palabras exactas.
-Pues dile tía Lauren que no asistiré y es todo.
-Ella no estará muy complacida con eso y tú lo sabes, ni yo estoy muy contento con ir, pero ella ha estado insistiéndome con lo mismo durante una semana.
-¿una semana dices? Pero si hasta hoy me entero que regresaste.
-No me preguntes como lo hizo pero no me ha dejado en paz por eso y me creas o no me confinado a mi habitación como un crio castigado.
Oh si lo imaginaba, por eso era que estaba demacrado. Una gran carcajada que no pudo evitar salió rápidamente. De imaginarse a un hombre de 30 años que era considerado un fantasma por salir de la habitación de una mujer sin ser visto, verse en el tratado como un niño.
-Si hubiera sido a ti no estarías con ese buen humor que te acompaña ahora.
-Lo siento, eso hubiera sido digno de verse, pero como logro tal hazaña.
-Al parecer ya había preparado la habitación para mi llegada ni siquiera mi ayuda de cámara o cualquiera de los sirvientes me ayudo a escapar de la situación. Me dejo salir hasta que me hizo prometerle ir y llevarte con nosotros.
Unos golpes en la puerta interrumpieron las discurso que según supuro Alex se extendería por un rato mas. Con un adelante entro Bannes con una bandeja con comida suficiente para los dos y café recién hecho.
-No pensé que fueras tal débil que no soportaras estar encerrado.
-Si hubieras estado en mi posición, no deberías dar juicios, no tenía nada para entretenerme y no pude echar abajo la puerta, no sé cómo se las arreglo.
Comieron en silencio, su tía Lauren era la única hermana de su padre, ello prácticamente los crio pues la madre de Daniel y el, había muerto cuando ellos eran muchos pequeños para recordarla. Si la quería como una madre, pues su madrasta era una completa pesadilla. Su padre se caso para darles una madre pero no eligió a la mujer que pudiera hacerlo feliz a él también, era egoísta, era todo lo contrario que su tía les contaba sobre su madre.
Pero era mejor no pensar en el pasado, solo saber que tendría que verla pronto era para que le amargara la semana siguiente. Pero pensándolo mejor sería bien salir unos días para no tener que convivir con ella, la temporada estaba a punto de comenzar vendrían Charles y Millicent para conseguir un buen matrimonio.
Debía hacer que sufriera un poco mas Aidan era un momento único del cual tenía que sacar provecho.
-Y dime porque es tan importante esta reunión – su primo sonrió sintiendo su victoria.
-Es para presentar a la sobrina de una de sus amigas, al parecer la muchacha es huérfana – pero temiendo que se fuera a negar agrego– no es un baile formal porque ella ya es un poco mayor, solo quieren presentarle a algunos candidatos adecuados.
-Y tía Lauren pensó que tú y yo lo somos.
-Si pero al menos ya estoy libre de nuevo, así que no me matara acompañarla a esa dichosa reunión.
-Supongo que no verdad.
Se levanta de donde estaba y sirvió dos vasos de whisky. Le entrego uno a Aidan y se quedo parado cerca viendo el fuego. Pensado que en todo esto debía de haber alguna trampa, no todo era tan sencillo.
-Sabes algo más que deba saber.
-Pues no mucho solo lo que me ha contado madre, dice que ella no es como las chicas de risa tonta y modales perfectos, al parecer ella viene bueno no está segura o si me lo dijo no recuerdo, estaba tan desesperado por salir que no le preste mucha atención.
-Y viniste inmediatamente para no verte encerrado de nuevo.
-Al menos que tú quieras darme refugio no veo como librarme de madre.
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